23 de noviembre de 2011

eNSaLaDa De CaNóNiGoS CoN aLiÑo eSPeCiAL

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
El canónigo, que siendo cura, está rico rico

Aquí os presento a la ensalada estrella de la casa: super sencilla, vamos tanto, que es un no parar de picar y echar cosas dentro de una ensaladera y rapidísima de hacer y comer.

La base es el canónigo, también conocido en mi tierra como "el berro"... hierbita típica de barranco canario, típica también de los potajes de mi abuela y mi madre y que tanto glamour ha ido cogiendo con los años cuando, por lo que puedo recordar, en mis años mozos los odiaba a rabiar... y mira ahora, quién me viera y quién me ve!!!!

La ensalada de hoy ha sido denominada cariñosamente por una compañera mía de despacho la "ensalada aventura" porque cada tenedor lleva algo diferente y nunca sabes lo que te va a tocar jajaja.

Aparte os propongo un acompañamiento para la ensalada, porque una ensalada por muy grande que sea nunca quita el hambre del todo... hay que echarle chicha!!!



¿QUÉ NECESITAMOS PARA ESTA RECETA?
La infraestructura

Necesitamos "ná y menos", vamos, lo menos que se despacha!

* Tabla de cortar (compañera inseparable de aventuras).
* Un cuchillo mediano o pequeño para cortar.
* Una ensaladera y utensilios para mezclar.

Para preparar el acompañamiento (que son unas empanadillas congelás):

* Un horno, sí, hoy no se fríen las empanadillas, se cocinan en horno.
* Papel vegetal.
* Una bandeja.
* Manopla, cogedor o trapo de cocina o si os arriesgáis a coger las cosas a 200º del horno con las manos, ole por vuestro valor!!!


INGREDIENTES
Los materiales de construcción
(Para unas 2 personas, siempre para "parejitas" o solteritos que cenan y almuerzan lo mismo)

Para la ensalada:
* Una bolsa de canónigos de mi supermercado favorito.
* Un paquetito de tomates cherry del mismo super.
* Un poco de queso de cabra de rulo, marca... empieza por "M" y termina por "ercadona".
* Un puñadito de pasas sultanas (sin pipas).
* Un puñadito de pipas de girasol peladas (saladas o sin salar, las venden peladas, eh?).
* Un puñadito de frutos secos varios (ahí os enseño los míos, llevan desde calabaza a bayas del goji).

Para el aliño:

* Dos cucharaditas de miel de caña.
* Una cucharadita de vinagre balsámico de Módena..., seamos realistas viene de Valencia, por mucho Módena que ponga la etiqueta...

Para el acompañamiento:

* Medio paquete de empanadillas pequeñitas o medianas congeladas (otro día las hacemos, pero es como lo de las magdalenas, si vienen hechas y es más rápido... no es plan de liarse).

 

ELABORACIÓN
Mano de obra

* Se lava los tomatitos cherry y se trocean a la mitad. Hombre, dependiendo del tamaño, estos que uso hoy son pequeños realmente, picarlos es por hacerles algo. Otros pueden llegar a ser más grandecitos y ser demasiado grandes para un único bocado.



* Se lavan los canónigos y se escurren cuidadosamente, se colocan en la ensaladera con los tomates cherry picados.



* Se añade un puñado de pasas, otro de pipas y otro de frutos secos varios. Hasta aquí, nadie se ha perdido.









* Cortamos el queso de cabra en lonchitas de un grosor medio y las echamos a la ensaladera.



* Finalmente vamos a fabricarnos un "aliño especial", que no tiene nada de particular. En una taza mezclamos dos cucharitas de miel de palma (es una miel de azúcar de caña, neeeeeeeeeegra a más no poder y muy líquida) con 1 cucharita de vinagre de balsámico..., o dos, o las que os apetezca. Se mezcla y se le añade a la ensalada revolviendo y ya está lista.










iDea: La idea del aliño es "imitar" de forma barata y rápida el hacer una "reducción de vinagre balsámico" que se haría con mucho tiempo y mucha paciencia a base de vinagre y azúcar en una olla... algún día os contaré cómo confité 3 kilos de cebollas unas navidades para que flipéis en colores... pues, eso, que para evitar estar 3 horas en la cocina confitando o haciendo reducciones, mejor esto o comprarla hecha, que las he visto en el super (Mercadona, sí) pero me pareció el precio un poquito excesivo para el uso (prácticamente nulo) que le iba a dar y eso de tener un biberón de reducción de vinagre de Módena ahí en la alacena era demasiado pijo para mi cocina. Pues eso, que este aliño es rápido, fácil, barato y la miel de palma luego la usáis para una infusión y os sale a cuenta.

Finalmente y a modo de vídeo os explico cómo hago yo las empanadillas congeladas para acompañar y listo... que una imagen vale más que mil palabras. Espero que os guste porque está rico, a todos los amantes del vinagre. Por cierto, yo no le echo aceite porque a mí no me gusta y soy antisal, como veréis, la tensión por los suelos siempre... así que si notáis que falta aceite, sal o lo que sea... a vuestro gusto.


21 de noviembre de 2011

MaGDaLeNaS MuTaNTeS



INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
Crónica anunciada de un "fracasito"
Esta era una receta que prometer, prometía pero se quedó en eso... en una promesa de lo que iba a ser una magdalena y fue un fugaz bollito mutante bicolor con azúcar glass por encima... pa'acompañar con leche, porque para comérselo solo uno puede morir por falta de aire... sin exagerar.

Era la primera vez que las hacía y así ha salido el "experimento". Creo que no voy a volver a improvisar jamás en la vida... en fin... hubiese sido mejor enseñaros como cocinar "gato al microondas"...

Estoy muy decepcionada por no tener horno convencional en mi casa, que lo sepáis. Sólo tengo horno microondas con convección (que pa'l caso es como el que tiene un pariente en Cuba y no lo ve nunca). Así que...


"Queridos Reyes Magos,

Este año he sido muy buena y por ello creo que me merezco que traigan un horno de verdad.

Gracias y atentamente,

Wendy."

Eso, que era o tener horno o tener fregaplatos, y ciertamente es mejor tener a algo que friegue los platos por una...

La moraleja de la receta de hoy es bien fácil: "si tienes magdalenas en el Carrefour a un euro, porqué te vas a poner tú a hacer las tuyas propias más sanas y sin colorantes ni conservantes artificiales???"... Pues por morbo y masoquismo.

Prometo repetir este experimento en casa, con el horno de mi madre y colgar el resultado mejorado en Navidades.


¿QUÉ NECESITAMOS PARA ESTA RECETA?
La infraestructura

Hoy necesitamos un escuadrón de limpieza y a parte,

* Un bol gigante.
* Una varilla para batir a mano.
* Un colador (para tamizar harina y levadura).
* Una jarra medidora.
* Moldes de papel para magdalenas.
* Moldes metálicos para flanes (sí, la locura ha llegado a mi vida,...) esto si lo hacéis en horno de verdad (que de verdad, os lo aconsejo) y si no, tazas de café o similar.
* Dos bolsitas plásticas de congelar y unas tijeras (para fabricarnos unas mangas pasteleras).
* Un microondas o si tenéis (suertudos) un horno convencional de gas o eléctrico.



eXPLiCaCióN: Las magdalenas de por sí son bastantes inestables... vamos, que está el Uranio y la Criptonita, y luego, las magdalenas a punto de causar una catástrofe universal, ¿no? Pues resulta que si metéis la masa de la magdalena con calor en un horno, se va a expandir de mala manera y el papelito ese en forma de acordeón pues no podrá contener al "bicho magdalenero" que lleva dentro y eso va a ser un despiporre. Entonces, la taza de café o similar hará de contenedor para que la "mala fiera" no pierda su forma bonita.

INGREDIENTES
Los materiales de construcción
(Para 12 magdalenas)


* 120 gramos de harina de repostería tamizada, es decir, pasada por un colador con paciencia y tino para no ensuciar toda la cocina.

* 2 cucharadas de postre rasas de levadura química en polvo (Royal, de toda la vida. Esto me suena que lo va a leer una de Pamplona y va a empezarse a reír con el de "toda la vida"..., sí, Ale iba por ti hija).

* 80 gramos de mantequilla sin sal (aprox. unas 8 cucharadas soperas).

* 150 gramos de azúcar blanquilla (y apostaría hasta por un chorro de leche condensada).

* 25 gramos de azúcar vainillado.

* 3 huevos.

* 3 cucharadas soperas de leche, o lo que viene a ser en la jerga "un chorrito".

* 4 cucharas soperas rasas de cacao puro en polvo (del cacao que recubre las trufas, pero no recomiendo sacudir trufas para extraerlo, mejor comprarlo... por ejemplo de la marca Valor).

* Azúcar glass para espolvorear a diestro y siniestro.





ELABORACIÓN
Mano de obra

En el bol vertemos la mantequilla previamente derretida en el microondas (un minuto bastará para que se afloje sin llegar a volverse líquida del todo) y el azúcar blanquilla y vainillado. Removemos con la varilla hasta que se haga una plasta, digo, quede todo bien integrado.



Añadimos los huevos y la leche y seguimos batiendo de manera que obtengamos una crema homogénea.


Juntamos la harina y la levadura en polvo y con ayuda de paciencia, un colador, una bayeta y todo lo anterior, vamos a ir tamizando la harina con la levadura sobre la crema con un colador. Esto es bien sencillo, ponéis la harina en el colador, sacudís el colador sobre la crema y corre que te corre batís todo para que se vaya haciendo una masa de consistencia cremosa y pastosa, sin llegar a hacerse poco manejable.


La harina se va añadiendo poco a poco, tamizada, para que como la vais a batir a "manubrio" no se os hagan grumos. Si tenéis por ejemplo, una batidora de varillas pues la cosa se hace más sencilla porque es más rápido y hay garantía de que no van a quedar grumitos.



Cuando ya estén todos los ingredientes mezcladitos, vamos a separar la masa en 2 partes. Una que dejaremos reposando y la otra que vamos a mezclar con el cacao en polvo, obteniendo una masa negra, más espesa y pringosilla.






Ahora, tomamos las bolsas de congelar y metemos las masas con cuidado dentro, cerramos con un nudo y reservamos. A la hora de la verdad, yo lo que hice fue poner toda la masa en una esquinita, depositar la bolsita en una taza y practicarles un orificio en una esquinita, orificio pequeñito, si no queréis una catástrofe chocolatera en vuestra cocina. Os recomiendo que SIEMPRE hagáis el agujero más chico de lo que consideréis pequeño porque AÚN ASÍ será grande. Avisados quedáis.




Ponemos los moldes de papel dentro de las tacitas de café (si trabajan con microondas) o en los moldes metálicos de flan (si trabajan con horno convencional) y rellenamos por debajo de la mitad - 3/4 del total del volumen del molde (se desborda en el micro, eh?) alternando las masas para que quede un efecto "marmoleado"... tan fashion!!!

Finalmente, colocamos las futuras magdalenas dentro del micro en un plato de 4 en 4 y próximas al borde del plato (no en el centro del microondas) y les damos minuto y medio de cocción a tope de potencia. Estamos hablando de un microondas de 900 watios de potencia, calculen, interpolen,... según sus potencias. Si estamos hablando de que tienen horno (afortunados) pues la cosa se reduce a dejar las magdalenas (después de haber precalentado el horno a unos 200º un ratito para que el calor sea uniforme) unos 15 minutos cocinándose con calor de arriba y abajo y los últimos 5 con calor desde arriba sólo para que doren. Quedarán infinitamente más bonitas en un horno de verdad pero bueno.

En el microondas verán que crecen una pasada sólo en minuto y medio y salen super esponjosas. Puede que pase que la masa de la parte superior parezca que no está hecha, pues déjenlas. Están perfectas, cuando se enfrían quedan del 10, como si estuvieran cocinadas 100%. Aconsejo que la última capa de masa sea la de chocolate para que el aspecto sea el óptimo, la otra masa queda un poco antinatural al no estar gratinada por arriba.



Y ya por último las sacamos del microondas u horno, se dejan enfríar y cuando ya estén frías se desmoldan (de la taza, molde metálico) y se espolvorean con azúcar glass al gusto. Les enseño unas fotos de mis engendritos para que los contemplen.

La cosa es que recién hechas están buenísimas, de esponjosas y de sabor. Pueden también, si tienen jeringuillas gordas por casa (yo no sé quién tendrá eso en casa, pero bueno) se pueden rellenar con nutella, mermelada, dulce de leche, sirope de fresa o caramelo,... para gustos los colores. También pueden espolvorear con el mismo cacao puro, con los fideos de colores... etc... la imaginación al poder... y si tienen un soplete tipo "Ferrán Adriá" ya me pondría a caramelizar el azúcar glass... un mundo por descubrir!!!

Si se atreven a hacerlas, decirles que se ensucia bastante, que hay que tener paciencia y un bote de leche para mojar. De merienda están del 10, ya las probé y sigo viva y de desayuno pues mañana les cuento. A mojar!!!!!!!






20 de noviembre de 2011

aLBóNDiGaS eN SaLSa De ToMaTe

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
La albóndiga, esa bolita tan entrañable

La receta de hoy está buenísima pero eso sí, como todo lo que en esta vida está bueno, hay que trabajárselo. Es una receta no más complicada que la de las croquetas, pero, es un poco más "guarrilla", se ensucia un poco más y te tienes que pringar las manos como poco 3 veces en cosas totalmente diferentes..., vamos que las manos pasan por todos los estados "guarrindoguis" habidos y por haber: manos enharinadas, manos empanadas, manos en carne picada,...

La receta que propongo es la que hace mi madre con una variante a la hora de hacer las bolitas pero quedan igualmente buenas. Bueno, ella aparte hace la salsa de tomate casero, pero eso ya lo dejamos para otro post. En principio se tarda más o menos una hora y cuarto en hacer esto, y otro poquito en limpiar todo el desastre. Vamos al lío...


¿QUÉ NECESITAMOS PARA ESTA RECETA?
La infraestructura

* La famosa tabla para cortar o nuestra gran amiga inseparable "la encimera".
* Una máquina de tortura para ajos (la vemos en foto más abajo).
* Un bol grande para mezclar "los materiales de la construcción".
* Platos varios, hondos, llanos,... (a menos que vayais lavando y secando cada vez..., cosa que recomiendo).
* Una sartén grande.
* Pinzas o similar para manipular cosas en aceite.
* Una cacerola con tapa.

Aparte, ya es oPCioNaL:

* Un delantal, con lacitos a los lados, delante, detrás, al cuello... el modelo os lo dejo a vuestra elección.
* Un gorrito de cocinero, para que os metáis en "el papel".
* Papel de cocina en rollo "gigante" (esto no es coña, es super útil).

INGREDIENTES
Los materiales de construcción
(Para 4 personas normales o para 1 y para congelar varios tuppers)

Para las "pelotillas"
* 400 gr. de carne picada mixta de ternera y cerdo.
* 3 dientes de ajo medianos.
* Perejil picado fresco o desecado.
* Una pizca de sal fina (pizca = lo que cojan vuestros dedos al dar un pellizco).
* 3 rebanadas de pan de molde sin corteza o con corteza y se la quitamos.
* Un poco de leche.
* 2 huevos.
* Un poquito de harina.
* Pan rallado.

Para la salsa
* Un bote de tomate frito (de los grandes de Mercadona, que hoy no había hecho publicidad aún).
* Una pizca de sal y una cucharita de postre de azúcar (¿azúcar?, sí, no me he vuelto loca...).
* Una pizca de tomillo y orégano.
* Una cebolla troceada o 200 gr. de la cebolla congelada de Mercadona.
* Las pelotillas del paso anterior.

En la foto no están todos los ingredientes que he nombrado
Más que nada porque me he marcado una "improvisación"
"by the way"



ELABORACIÓN
Mano de obra

Para hacer las albóndigas vamos a hacer unos cuantos pasos previos:

* Retiramos las cortezas de las rebanadas de pan de molde (si ya viene sin corteza, mejor) y las sumergimos en media taza de leche del tiempo o entibiada si venía de la nevera. Las dejáis ahí chupando cámara un ratito.


Me diréis que la taza de las vaquitas y las ubres de las
vacas ahí sin censurar no son "cuquis"

* A continuación, pelamos los dientes de ajo y con el "instrumento de tortura para ajos" de una "firma de muebles Sueca que todos sabemos cual es y no vamos a decir" los aplastamos con saña. Aquí no hay que tener contemplaciones como con el huevo del otro día... Si no tenéis el aparatito, que recomiendo comprar, no porque trabaje en Ikea (ups, lo he dicho) sino para evitar olores en los dedos que luego "duran y perduran" y os harán pasar vergüenza, pues se hace con un cuchillo y paciencia. La técnica del cuchillo consiste en practicar incisiones transversales y longitudinales en el ajo (como si fuera una rejilla) y luego partirlo en lonchitas... lo que ocurre es que obtenéis trocitos minúsculos de ajo... no sé si me he explicado... bueno, triturad el ajo y si os da coraje, pues lo metéis en un mortero y lo aplastáis con saña igualmente, la cosa es que no queden trozos grandes dentro de una única albóndiga.


El aparatito en cuestión


El ajo que no sospecha lo que va a
pasarle en breves instantes


El ajo sufriendo... aghhhhjo


El resultado final, no se aprecia muy bien
pero es el ajo hecho polvo

* Después de la divagación sobre cómo torturar un ajo y las fotos estilo "gore" total..., picamos el perejil (si es fresco) en un vaso con una tijera. Mismo ensañamiento o peor. Y, si como en mi caso no tenéis perejil fresco, porque a ver, una persona sola pues poco perejil gasta. Las opciones son: o se compra fresco, se pica y se congela, o se compra el picado y congelado o se tiene una bolsita de perejil desecado... que es mi caso.

* Ahora en un bol, como yo he comprado más carne de la cuenta (me sobra como un cuarto de la carne), separo el trocito que me sobra y lo congelo (ya más adelante haremos una salsa boloñesa con eso... por ejemplo).


* Disponemos en un bol grande, la carne, el perejil picado, el ajo torturado, una pizca de sal (osea, un pellizco gordo de sal fina), un huevo (sin cáscara, que luego uno encuentra tropezones) y el pan de molde escurrido (no conviene dejar mucho líquido en el pan). Ahí empieza la guarrada "máxima", escurriendo el pan... espera, espera que ahora viene lo mejor.

 Conviene quitarse ya todo tipo de anillos y abalorios,
lavarse las manos y no haberse hecho la manicura
el día de antes...

El huevo estar está, lo que pasa es que se escurrió

* Ahora llegó el momento de la verdad, preparad las hojas de papel de cocina cerca del bol para luego poder sacar las manos y tener algo donde limpiarlas y poneos cerca del fregadero. Lo de las croquetas fue una broma al lado de esto. Al toro: metemos las manos y sin remilgos revolvemos todo, presionando para que se cree una masa pringosa y homogénea. Aviso a navegantes: SE PEGA Y MUCHO y deja las manos engrasadas. Ahhhh, el Fairy también es buena cosa dejarlo a mano. Tiene que quedar una masa homogénea y pringosilla que se pueda luego amasar.

* Puede pasar que hayáis puesto poca carne y que el huevo y el pan con leche hagan la masa más viscosa, eso se soluciona añadiendo pan rallado para que coja más cuerpo. Pero yo las dejo un "poco" sueltas para que queden jugosas.

* Una vez hecha la masa, nos lavamos las manos y preparamos en un platito un poco de harina. El paso éste, mi madre se lo salta porque es una transgresora, pero yo lo recomiendo, sobre todo para que el siguiente paso de "empanado" no sea tan "desagradable".


* Lo que hay que hacer es bolita con la carne picada (que se pegará a todos sitios y no os facilitará la labor de hacer bolas, y quedará de cualquier forma menos con forma de bola) y pasarla por la harina. Seguidamente con las manos, pasamos la "futura albóndiga" de una mano a otra dando saltitos para quitar el exceso de harina y damos forma. La capa que debe quedar de harina es milimétrica... aquí la precisión es como si de un acelerador de partículas se tratara... porque no queremos pegotes ni nada por el estilo. Las vamos situando en un plato y pasamos al siguiente paso.


Vista aérea de las albóndigas enharinadas...


* A continuación empanamos las albóndigas, pasándolas por huevo y pan rallado. La capa de pan rallado debe ser también fina. Espero que después del enharinado os hayáis lavado las manos 2 o 3 veces, porque si no, a estas alturas del partido no quiero saber cómo deben estar las manos... yo confieso que me he lavado hoy las manos más veces que en todo el mes junto... porque para ir haciendo las fotos paso a paso, ya tiene mérito que la cámara siga limpia.

SiGuE La FLeCHa


* Llegados a este punto, preparamos una sartén grande con aceite y la ponemos a fuego fuerte para freír las albóndigas. Como se puede observar a mí me han salido 16 del tamaño de una bola de golf o inferior... entre una de pin-pon y una de golf para entendernos. La cantidad de aceite a poner es apoximadamente para que al freír las albóndigas cubra hasta la mitad.








Punto de la albóndiga interiormente


* Una vez fritas las albóndigas, que ya de por sí se pueden comer así solas porque están buenísimas y crujientísimas pasamos a la elaboración de una salsa para sumergirlas. Vamos a abrir un bote de salsa de tomate frito en canal como se muestra en la foto y con 4 cucharas soperas del aceite que usamos para freír las albóndigas en el fondo de una cacerola vamos a pochar la cebolla con un poco de sal. Como veréis la cebolla suelta una gran cantidad de agua.





* Cuando la cebolla esté pochada (osea, transparente y blandita) echamos todo el tomate frito y un poco de agua. Eso quiere decir que ponemos dentro del bote de tomate frito (sin tomate) como 4 dedos de agua, revolvemos para aprovechar bien y pa'dentro del cacharro. Revolvemos y dejamos que se cocine 5 minutos a fuego medio para que no salpique (os dije que hacía falta delantal, era por eso).



* Ahora recomiendo probar la salsa y añadir sal al gusto y la cucharadita de azúcar. No me he vuelto loca, sí, lleva azúcar.

La eXPLiCaCióN: La salsa de tomate suele ponerse ácida (más si es natural, que ya veremos más adelante cómo se hace). El azúcar corrige la acidez por eso siempre es recomendable echar un poquito para corregir el sabor. No estoy loca. Fin de la aclaración.

* Finalmente metemos las albóndigas en la salsa, revolvemos, apagamos el fuego y con el calor residual dejamos que se terminen de hacer.


* Y ahora ya podemos comer o guardarlas en un tupper o regalarlas o lo que quieran hacer con ellas, que son suyas. Qué aproveche!!!!!

Un tupper gigante de albóndigas