1 de abril de 2012

PiMieNToS CaRaMeLiZaDoS

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
Glamour caramelizado...
Los que llevéis algún tiempo leyendo este blog, sabréis que a mí me va el rollito "experimental" y que la mayoría de las veces cuando cuelgo una receta aquí, una de dos, o la llevo haciendo toda la vida o nunca las he hecho y quiero hacer la prueba en plan "a ver qué pasa"... pues ayer estaba en plan "a ver que pasa" y me pregunté ¿qué puedo hacer con un kilo de pimientos para aprovecharlos y darles una "mejor vida"? Pues nada mejor que caramelizarlos, comprar unas tostas y queso fresco y montar unos canapés...

Esto como poco dejará boquiabierto a más de uno por lo bonito, lo vistoso y lo sencillo que es... lo único "malo" es que se tarda un buen rato en hacerlo... normal, si está rico, lleva su tiempo, ¿no?

Vamos allá y pongamos la nota dulce a este domingo de ramos, que ya sabéis, si no estrenáis algo, se os caerán las manos!!! Yo estreno mis pimientos!!!!

¿QUÉ NECESITAMOS PARA ESTA RECETA?
La infraestructura

Como siempre, hoy necesitaremos unas cuantas cosas básicas:

* Una tabla de cortar y sigo insistiendo que la encimera no es un buen sitio para degollar verdura...
* Un cuchillo afilado... el "modelo psicosis" nos puede valer hoy también...
* Una cuchara de madera de "boj".
* Una jarra medidora o un "buen ojo" para medir.
* Una olla con tapa.

INGREDIENTES
Los materiales de construcción

Esto es lo mejor, las pocas cosas que se necesitan:

Para la confitura:

* Dos pimientos grandes, aproximadamente un kilo de peso.
* 100 ml. de vinagre de manzana o de vino blanco.
* 200 ml. de agua.
* 200 gramos de azúcar blanquilla.



Para montar las tostas:

* Una cajita de tostas de las finas o de las redonditas de toda la vida.
* Un paquetito de queso fresco para untar, queso Burgos, queso de cabra de rulo,... a gusto del cliente.


ELABORACIÓN
Mano de obra

* Lavamos los pimientos y con ayuda del cuchillo, retiramos la parte delantera y trasera, partimos en trozos grandes y le retiramos los granitos y las venas blancas.



* Cortamos el pimiento en tiras finas, de 1 cm de grosor, aproximadamente y luego esas tiras las partimos en 2 ó 3 trozos dependiendo de la largura, para que queden todas similares. Bueno, tampoco es que tengamos que hacer todo milimétrico... a la hora de la verdad, dará un poquito igual.




* Medimos las cantidades de agua, vinagre y azúcar en el vaso medidor y una vez lo tenemos todo listo, colocamos en la olla a fuego medio el agua, el vinagre y el azúcar y revolvemos hasta que el azúcar esté completamente disuelto.






* Añadimos los pimientos a la mezcla, revolvemos y dejamos cocer durante 2 horas (aproximadamente) revolviendo de vez en cuando para que se vaya confitando el contenido.



* Al cabo de dos horas, el aspecto debería ser el siguiente: los pimientos prácticamente han reducido su tamaño a la tercera parte, el líquido se ha convertido en un sirope y ha debido perder totalmente el olor y sabor a vinagre.



* Dejamos enfriar los pimientos y luego los podremos usar para hacer las tostas o para conservarlos tal cual y usarlos más adelante, como si de una mermelada se tratase.


* Si os apetece hacer unos canapés, bastará con untar unas tostas con queso fresco o con queso fresco de tipo Burgos y poner un trocito de pimiento sobre éste. La combinación de ambos sabores, el saladito del queso, unido con el dulce del pimiento hace un buen contraste y sorprenderá a quién lo pruebe. Espero que si lo hacéis os guste!!!




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