13 de octubre de 2013

RiSoTTo CoN GoRGoNZoLa Y PeRa

INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
Un risotto de antojo...
 
Mientras sigo esperando que llegue el otoño, o lo que dicen que debe ser el otoño, pues sigo investigando en el mundo risotil que tanto me gusta. Yo creo que no hay comida más simple, sabrosa y resultona que un risotto. Porque en cosa de 25 minutos, más lo que uno tarde en cortar las cosas que le va a poner dentro tenemos un arroz caldosito y meloso super bueno y sin mucha complicación.

Y hoy, para darle un giro a lo que estamos acostumbrados (nada de col lombarda, setas o cualquier otra cosa tradicional) os traigo un risotto con queso azul (aunque debería ser gorgonzola, tal es mi mala suerte que otra cosa no, pero queso azul, roquefort, y de todo había ayer en el super menos mi querido queso italiano...) y con peras.

¿Pera? Sí, pera. Este risotto es literalmente la pera (limonera). Fuera de bromas, uso peras limoneras y hay que decir que la combinación del sabor fuerte del queso con el dulce de la pera, que ya había probado anteriormente combinados en una pasta rellena, está super rico.

Ahora bien, esto es lo que se dice un arroz contundente. De aquí salen dos personas adultas rodando con las cantidades que os pongo, o quizás, más gente pero en plan tapita, si lo que queréis es hacerlo de entrante. Sea como fuere, esto lo único que es, es una delicia para el paladar. Espero que os guste y si lo hacéis pues nos contáis qué os parece en un comentario por ahí debajo.





¿QUÉ NECESITAMOS PARA ESTA RECETA?
La infraestructura

Para elaborar esta receta, necesitamos:

* Pelador de verduras.
* Tabla de cocina.
* Cuchillo afilado.
* Dos sartenes, una pequeña y otra grande y alta.
* Olla mediana.
 

INGREDIENTES
Los materiales de construcción

Vamos a necesitar, para 2 personas:
* Una cebolla mediana (o media grande).
* 2 peras limoneras.
* 50-70 gr. de queso gorgonzola (o equivalente).
* 3 vasos de caldo de verdura o ave.
* 1 vaso de vino blanco.
* 1 vaso de arroz (200 gr. aprox).
* 2-3 cucharadas de mantequilla.
* 1 pizca de nuez moscada.
* Sal.
* Pimienta.
* Aceite de oliva.



 
ELABORACIÓN
Mano de obra

* Pelamos y picamos finito la cebolla. Esta vez he probado a encender el extractor de la cocina mientras picaba la cebolla bajo él. Y nada, venga a llorar. Yo ya no sé que hacer con la cebolla... y lo que a mí me gusta!!!



* Pelamos las peras, retiramos la parte de las pepitas y las troceamos en dados de un mismo tamaño y reservamos.



* Ponemos una olla al fuego con los 3 vasos (600 ml.) de caldo a calentar. Iremos echando el líquido caliente a lo lago de la cocción del arroz, por lo que necesitaremos que esté calentito para no cortarla. Tampoco hace falta que esté hirviendo.



Ahora empieza lo gracioso, manejar 3 cacharros a la vez:

* En una sartén pequeña ponemos 1 cucharada de mantequilla, la derretimos y añadimos la pera. Vamos a ir dándole vueltas conforme nos vayamos acordando haciendo el resto de cosas. El objetivo es que la pera se vaya estofando, es decir, haciéndose poquito a poco sin quemarse y que al final esté blandita y con un bonito color dorado por las puntitas.




* En la sartén grande, derretimos el resto de la mantequilla y cuando esté caliente ponemos la cebolla. Pochamos con un poquito de sal hasta que esté transparente.




* Llegados a este punto (removiendo las peras, el caldo y todo al tiempo), añadimos el arroz y lo integramos bien. Veréis que cambiará de color. Me explico, pasa de estar blanco a ponerse transparente.






* En este momento, añadimos el vaso de vino y subimos el fuego un poco para que se evapore el alcochol.



* Pasados dos minutos, removiendo sin parar, bajamos el fuego y agregamos un par de cucharones de caldo caliente, y vamos removiendo. Ponemos un reloj a contar 20 minutos, que serán los que nuestro arroz estará haciéndose.




* Sin olvidarnos de la pera limonera, vamos dando un meneíto al arroz de cuando en cuando. Según se nos vaya secando le ponemos otro cucharón más y así, según vaya necesitando siempre con el fuego medio.



* A media cocción, añadimos una pizca de pimienta molida y la pizquita de nuez moscada. Yo la sal la agregué al final ya que el queso va a añadir mucho sabor al arroz.





* Pasados los 20 minutos, probamos que el arroz esté blandito. Si es así, paramos de añadir caldo y apagamos el fuego para que termine de evaporarse el líquido.


* Con el calorcito residual, añadimos el queso que se irá fundiendo y combinándose con el arroz. Probamos si está bien de sal y en caso de que le falte agregáis lo que consideréis oportuno.



* La pera para este momento ya tiene que estar pochadita, blandita... pues le metemos un último toque de calor a toda mecha para que se tueste un poquito y la apartamos. Pondremos la mitad mezclada con el arroz y la otra mitad la reservamos.





* Y finalmente queda emplatar el invento. Servimos el arroz en un plato, espolvoreando sobre la montañita un poco de pimienta y decorando con la pera que hemos dejado apartada. Finalmente echamos un chorrito muy pequeño de aceite de oliva por encima.





Espero que os guste la receta y si la hacéis o queréis comentar algo siempre podéis hacerlo dejando un comentario aquí en el blog, por Facebook el grupo "Cocina Para Dummies", en Twitter en @wcupcakefactory o en Instagram wwwendoline. Muchas gracias por seguirme!!!